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En las casas existen varios tipos de superficies de madera, que pueden ser objeto de transformación y adquirir personalidad con pinturas decorativas.
En primer lugar se encuentran los muebles, y luego los elementos de madera de la casa: puertas, arquitrabes, arrimaderos y zócalos, ventanas, postigos y escaleras. Finalmente, algunas viviendas presentan suelos de madera a los que se les puede dar una gran variedad de acabados.

Tipos de madera

Principalmente, en la casa se utilizan maderas blandas, de pino o abeto, aunque en los edificios antiguos se pueden encontrar maderas duras. Al tratarse de un material natural, la madera tiene imperfecciones, como astillas y nudos, puede ser atacada por la carcoma y, si está sometida a la humedad, se puede pudrir.
Para la casa y los muebles también se utiliza la madera contrachapada. Está hecha a base de unir una serie de chapas de madera, que consiguen el aspecto de la madera natural y, como ella, pueden presentar los mismos problemas que la madera natural.

El conglomerado y el tablero de fibra de densidad media, por otro lado, son materiales completamente reconstruidos, fabricados por el método de aglomerar astillas de madera convirtiéndolas en una superficie lisa y, en el caso de la fibra de densidad media, con unos bordes perfectamente rectos. La humedad es su peor enemigo.

Tanto las maderas naturales como las artificiales sufren un desgaste con el paso del tiempo y aparecen en su superficie grietas, hendiduras y desportilladuras. En la madera que se quiera decorar es posible que existan huellas de anteriores trabajos en forma de agujeros de clavos o de tornillos, y su tratamiento necesita una atención. Sea cual sea el proyecto que se esté planeando, la cuidada preparación es la clave del éxito final.

Para llevar a cabo esta técnica de decoración se necesita:
  • Papel de lija de grano fino y de grano grueso.
  • Bloque de lijar o lijadora orbital.
  • Trapo
  • Disolvente
  • Masilla fina
  • Espátula para rellenar
  • Goma laca
  • Pincel
  • Selladora para madera
  • Pintura base
  • Esmalte satinado
  • Barniz sintético o acrílico
  • Papel abrasivo fino
  • Masilla plástica
  • Detergente casero
  • Decapante químico o pistola de aire caliente
  • Espátula
  • Martillo y clavos
  • Destornillador y tornillos
  • Punzón
  • Lijadora de suelos y lijadora de correa
  • Tabla y clavos o adhesivo
A tener en cuenta para empezar con el trabajo:

La madera nueva suele tener un acabado final hecho a máquina, bastante liso al tacto. El tablero contrachapado y los aglomerados también pueden ser planos y lisos; por lo que hay que comprobar siempre que la superficie del contrachapado no esté ondulada o levantada.

Para comenzar:
  • 1- Si la madera no tiene imperfecciones visibles, lijarla con un papel de lija fino en la dirección de la veta. Forrar un bloque de lijar con el papel de lija o utilizar una lijadora eléctrica. Quitar el polvillo con un trapo limpio humedecido con disolvente.
  • 2- Si se prefiere un acabado esmaltado, rellenar las grietas o las imperfecciones con masilla fina y lijarla cuando esté seca. Tratar los nudos con una capa de goma laca, para evitar que rezumen resina a través de la pintura. Aplicar una capa de imprimación selladora para madera y dos capas de esmalte satinado en el color deseado. Para obtener un acabado perfectamente liso, frotar la superficie después de cada aplicación con papel de lija de grano fino.
  • 3- Si se desea un acabado transparente, llenar las grietas con masilla para madera. Se consigue en diferentes colores para las maderas más utilizadas. Cuando la masilla esté seca, lijarla como en el paso 1. Finalmente, aplicar tres capas de barniz.

Madera pintada o barnizada

  • La mayoría de los efectos de pintura decorativa se pueden aplicar sobre una pintura o un barniz existentes, si están en buenas condiciones.
  • Inspeccionar bien la superficie para localizar posibles signos de astillas, hendiduras o desportillados.
  • Si no presenta ningún deterioro, lavarla con un detergente casero para quitarle la suciedad y la grasa, aclararla con abundante agua limpia y dejarla secar.
  • Preparar luego la madera lijándola con un papel abrasivo fino mojado, y finalmente aclarar el polvillo con agua limpia.
  • Si la superficie está arañada o rayada y se ve la madera, deberá ser sellada y habrá que darle una capa de imprimación para dejarla al nivel.
  • Si la madera tiene hendiduras, habrá que rellenar las huellas con masilla plástica y esperar a que ésta se seque.
  • Lijarla y sellarla con imprimación, seguida de una fina capa de esmalte satinado.
  • Si la pintura está desconchada, vale más quitarla por completo.
  • Utilizar un decapante químico para madera, si se va a aplicar un acabado transparente o se va a trabajar en una zona difícil; se deberá usar una pistola de aire caliente para grandes zonas.
  • Tratar la madera decapada como se indica en preparar madera nueva.
Preparación de los suelos
  1. La preparación depende del estado de la madera. Los suelos de tablas modernos suelen estar más lisos que los de tablas machihembradas.
  2. Para preparar los suelos, primero que nada, se deben levantar los posibles recubrimientos de suelo y asegurarse de que no haya tablas combadas o astilladas. A menos que estén nuevas, es posible que estén marcadas y puede haber separaciones entre ellas.
  3. Hundir los clavos, si los hay, con un punzón y un martillo, de modo que las cabezas queden unos 3 mm. por debajo de la superficie, y rellenar los agujeros con masilla para madera. Fijar las maderas combadas con tornillos. Sustituir las tablas estropeadas por otras nuevas; las tablas machihembradas habrá que quitarlas cortando las juntas con un cuchillo afilado.
  4. Quitar la cera antes de aplicar un acabado de pintura. Éste es un trabajo laborioso, pero necesario para un buen acabado.
  5. Restaurar un suelo lleno de marcas utilizando una lijadora alquilada, y luego, con una lijadora orbital, terminar las zonas a las que la otra lijadora no llega. Trabajar en diagonal por encima de las tablas
  6. Una vez completada la preparación, si se quiere lograr un acabado opaco, sellar la superficie con una capa de imprimación selladora sintética y acabar con dos capas de esmalte sintético. Si se quiere lograr un acabado transparente, después de la preparación aplicar una capa de barniz para suelos de madera diluido al 10-15, para que penetre más fácilmente en la madera. Luego, aplicar dos o tres capas de barniz sin diluir.
  7. En caso de daño importante o de que haya separaciones entre las tablas, se puede acortar el trabajo cubriendo el suelo con tablas que proporcionen una buena superficie para la pintura.
  8. Las tablas se pueden clavar o pegar, pero no se debe usar adhesivo si se desea levantar la madera para trabajar debajo. Las tablas estándar suelen medir 2,44 x 1,22 m, pero pueden cortarse en trozos más pequeños (610 x 610 mm. por ejemplo) para crear un bonito efecto de embaldosado. Sellar las tablas como si se tratara de madera natural (ver paso 5).

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