728x90 AdSpace

 

Definir en pocas palabras el término verdura desde una perspectiva gastronómica, es algo casi imposible. Desde un punto de vista puramente semántico las verduras abarcan todos los alimentos que comemos que provengan de plantas.
Pero en la práctica, o sea en la cocina, no es totalmente exacta esta definición, ya que alimentos de origen vegetal como las frutas, cereales y aceites no se consideran verduras en la terminología culinaria.

Por lo que podemos considerar que verduras son todas aquellas partes blandas de las plantas que sirven como comestibles y que no son frutas, nueces o algún otro derivado vegetal.
Las verduras se clasifican de acuerdo a la parte de la planta que sirve de alimento:
  • De hoja como las espinacas y lechugas
  • De tallo como el hinojo y el apio
  • De raíz como los nabos, la zanahoria, remolacha.
  • De tubérculo como las patatas
  • De bulbo como las cebollas
  • De flor como la col y el brócoli
Pero la definición de verdura no es tan estricta, ya que igualmente en cocina se clasifican como verduras otros vegetales como el tomate y los guisantes que son fruta y una semilla respectivamente.
La mayoría de las verduras aportan cantidades significativas de minerales y vitaminas esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo humano, mientras casi no proporcionan grasas ni carbohidratos lo que las hace elementos esenciales en una dieta sana.

Es por las múltiples propiedades ventajosas de las verduras para la salud humana que en la dieta no deben faltar las verduras, pero debemos tener cuidado y prestar atención a ciertas reglas para su correcta preparación y elaboración de recetas de cocina con ellas con el objetivo de que conserven todas sus beneficiosas cualidades.

El primer paso para conservar adecuadamente las verduras es lavarlas con abundante agua en cuanto lleguemos a casa, luego introducirlas en bolsas plásticas y ponerlas en refrigeración hasta el momento de su preparación para el consumo.
Si la cantidad que hemos comprado es tanta que no es suficiente el espacio en el refrigerador para conservarlas podemos lograr una disminución de su volumen total cociéndolas al vapor previamente, ya sea directamente al fuego con un poco de agua o en el horno microondas.

La mejor manera de conservar las verduras de hoja como el perejil y la lechuga, es envolviéndolas en servilletas previamente humedecidas antes de colocarlas en el refrigerador.

Tips para conservar verduras

  • Al almacenarlas, debemos tener cuidado de no mezclar ciertos tipos de verduras entre sí ya que no todas armonizan bien entre ellas y tienden a deteriorarse al poco tiempo. Tal es el caso por ejemplo de las cebollas y las papas, las primeras deterioran a las segundas haciéndolas no aptas para el consumo.
  • Las verduras de hoja no se cortan con cuchillo para evitar su rápida oxidación, proceso que las marchita y oscurece. Desmenúzalas con las manos evitará que esto suceda.
  • Las hojas marchitas de lechuga y otras verduras de hoja pueden recuperarse introduciéndolas u instante en agua bien caliente, y luego sumergiéndolas en una solución de agua con azúcar bien fría. Luego las sacudimos bien y las guardamos en el refrigerador por espacio de una hora.
  • Para que el coliflor se conserve durante un mayor tiempo en la heladera, debemos colocarlo en posición invertida dentro de una bolsa plástica con pequeños agujeros y cerrada en su parte superior.

Publicar un comentario en la entrada Blogger

 
Top