728x90 AdSpace

 

La familia de alimentos obtenidos de la leche y aquellos que hacen las veces de sus sustitutos son el género más difícil de mantener fresco. Existen varios procesos artificiales para mantener la conservación de los mismos, entre ellos están los conocidos procesos de pasteurización o por ejemplo el envasado al vacío.
Existen ciertas mantequillas que, contrariando la opinión del público general, cogen gusto a rancio de una manera muy rápida, cosa que no ocurre con la margarina y muchos chocolates ya que están compuestas de otro tipo de ácidos grasos.

En cuanto los quesos este proceso varía dependiendo del formato en el que estén presentados o curados. Los quesos que más duran son los que están elaborados en aceite, como los de la conocida denominación de origen manchega. Seguidos de los quesos curados y los envasados al vacío, no así ocurre con los quesos frescos cuya duración es menor.

En cuanto a la leche es imprescindible que se guarde en la nevera y una vez que sea abierto el envase sea consumida en unos días puesto que suele atraer múltiples bacterias y la ingesta de un producto defectuoso de este tipo puede acarrear muchos problemas de salud.

Algunos trucos de los que poseemos para conservar las verduras de forma casera son los de cocerlas y conservadas al baño María, ponerlas en vinagre para hacer encurtidos o conservarlos en salsas como la de tomate. Si no poseemos del tiempo necesario para ello podremos adquirirlas en cualquier supermercado en varios formatos que nos pueden asegurar que su estado es bueno, entre ellos son los de desecación o enlatados.

También podemos comprarlas en el mismo día en que vayamos a consumirlas calculando que nos durarán pocos días pues como están formadas por mucha agua el proceso de putrefacción es rápido. En el caso de las verduras no es recomendable la congelación pues no solamente pierden sus propiedades nutricionales sino que pueden perder el gusto y textura originales.
Otro procedimiento aconsejable es mantenerlas en un lugar fresco pero sin humedad y sin luz, aunque lo más recomendable siempre suele ser el uso de la nevera.

El caso de los huevos es uno muy especial ya que hay que tener sumo cuidado tanto a la hora de comprarlos como al mantenerlos frescos y conservar las recetas que hagamos con ellos. Cuando vayamos a adquirirlos debemos cerciorarnos de que no tengan vencida la fecha de caducidad y que no tengan fisuras ni sangre cuando los casquemos.

A la hora de usarlos en la cocina es imprescindible lavarlos bien y cualquier salsa que elaboremos con ellos es recomendable que se prepare para el consumo para el mismo momento, en especial en los periodos de altas temperaturas.

Publicar un comentario en la entrada Blogger

 
Top