728x90 AdSpace

 

Un buen recurso para contar con una sana fruta a mano y decorar agradablemente el jardín es la plantación de diferentes árboles frutales. Entre los más difundidos se encuentra el limonero, un árbol perenne, con flores blancas delicadamente perfumadas.
A lo largo de los años es capaz de llegar a los 5-6 metros de altura, con ramas bien distribuidas, con espinas y con hojas que presentan una coloración verde brillante. Hay varias clases de limonero dependiendo de sus particularidades (Eureka, Verna, Lisbon y Fino, este último originario de España).

Para elegir el área para plantarlo hay que tener en cuenta sus necesidades; requiere de un buen porte de agua y presencia de sol, a su vez es sensible a las temperaturas muy bajas, a las heladas y al viento constante. El momento más adecuado es el invierno o principios de primavera, y es conveniente proporcionarle tierra algo porosa, que permita que el agua escurra, y que sea neutro; luego de plantado debe mantenerse un alto grado de humedad a lo largo de varias semanas.

Es un árbol que requiere de un abonado abundante, el cual se recomienda iniciar durante la segunda floración, entre los meses de marzo y septiembre, incrementando la proporción cada mes; con esta práctica se previenen carencias de macro y micronutrientes.

El suministro de agua también tiene que ser regular y en abundancia, todos los días durante los meses cálidos, y en invierno dos veces a la semana.
Durante la primavera se lleva a cabo la poda, que consiste en eliminar aquellas ramas que se ven deslucidas o enfermas, procurando quitar las de la región central para que la luz pueda ingresar.
Al momento de colectar la fruta puede hacerse a mano o cortar con tenazas, tratando de no tironear. No conviene recolectar cuando el árbol está húmedo o con rocío.

Algunas enfermedades pueden afectar al árbol, entre ellas las producidas por hongos como la gomosis (por exceso de humedad), antracnosis y esclerotina. Ciertos insectos como la escama morada pueden enfermarlo, así como las mosquitas blancas; estas afecciones tienen tratamientos específicos que dan muy buenos resultados.

En general los limoneros no requieren de demasiados cuidados, si se les han dado las condiciones iniciales para que se desarrollen saludablemente, por lo que resulta relativamente sencillo contar con una fruta tan beneficiosa como el limón en el propio jardín de la casa.

Publicar un comentario en la entrada Blogger

 
Top