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Los cactus son plantas ideales para aquellas personas que aman la naturaleza pero disponen de poco tiempo para dedicarle a su cuidado. Las características fundamentales que distinguen a los cactus son que necesitan poca agua para vivir y la presencia de fuertes espinas.
Aunque los cactus no requieren de cuidados especiales, si necesitan de algunas atenciones básicas pues de lo contrario, como cualquier organismo vivo, pueden morir.

A continuación te describo todas las atenciones esenciales que debes tener en cuenta para que tus cactus se mantengan hermosos y sanos:

El riego

Es la parte que juega el principal papel cuando de cuidar los cactus se trata. El riego de estas plantas está condicionado en primer lugar por la variedad específica y en segundo por el lugar donde este se encuentre plantado.
Observando un cactus enseguida podemos notar si está falta de riego o no. Cuando necesitan urgentemente de riego los cactus suelen consumirse y arrugarse. La buena noticia es que una vez que los regamos, se recuperan bastante rápido y recobran su frescura y lozanía.

La práctica diaria, más que datos y números, es la que nos dirá el momento adecuado para regar a estas plantas. Normalmente con hacerlo una vez a la semana en verano suele ser suficiente espaciando los intervalos entre riegos a medida que las temperaturas descienden. Importante que no olvides que es mejor pecar por defecto en la cantidad y frecuencia de agua a suministrar, que excedernos del volumen necesario. En todo caso la periodicidad y volumen de riego estarán marcadas fundamentalmente por los factores climáticos locales.

En los meses invernales el riego será muy escaso o nulo si el cactus se encuentra a la intemperie. Si lo tenemos dentro de nuestras casas debemos hacerlo cuando observemos que la tierra que lo sostiene está totalmente árida.

Al regar un cactus no debes olvidar:
  • Es preferible dejar de regar que hacerlo en demasía.
  • La planta no debe mojarse, solo la tierra.
  • Cerciórate que la tierra está completamente seca antes de regarlo.
  • En invierno riega los cactus solo si es necesario.
  • Nunca regar los cactus que tengas fuera de casa si están anunciadas heladas.

El abono

Es un error pensar que porque los cactus son extremadamente resistentes no necesitas de abono para crecer y desarrollarse adecuadamente. Los cactus también necesitan de nutrientes para mantenerse saludables, es verdad que en menor medida que otras plantas, pero pueden morir si estos le faltan.
El mejor suelo para sembrar un cactus es el que le proporciona una tierra ligera y con un drenaje adecuado. Cuando observes señas de crecimiento de brotes o flores en la planta es el momento correcto para comenzar a abonarla con fertilizantes diluidos.

Esto por lo general ocurre al comenzar la primavera y deberás abonar una vez al mes hasta la llegada del otoño. Con esto es suficiente para que el cactus acumule los nutrientes necesarios para sostenerse hasta la próxima primavera cuando comience nuevamente el ciclo de florecimiento y rebrote. Por lo tanto en invierno no hace falta abonarlas.

Trasplante

La mayoría de las especies de cactus requieren ser trasplantadas cada dos años. La época más recomendada para ejecutar el trasplante para una gran parte de estas plantas, es cuando comienza el crecimiento de brotes entre los meses de marzo y junio. En dependencia de la variedad de cactus y la región climática donde esté localizado, esta situación puede variar. Esto es una regla general, lo cual no significa que no debe ser trasplantado el cactus si ya la maceta se le ha quedado chica, o las raíces sobresalen por la superficie del sustrato o salen por los agujeros de evacuación del agua de riego.

La nueva maceta de destino del cactus no debe ser mucho mayor que la anterior. Basta que exista una holgura de 2 cm entre las paredes del tiesto y la planta. Una vez trasplantado no debe regarse durante una semana y debe ser protegido de la incidencia de los rayos del sol directamente sobre la planta y del exceso de humedad.

Unos últimos consejos

  • Agua y nutrientes en demasía producen cactus fofos y proclives a contraer enfermedades.
  • Cuando compres un cactus examínalo cuidadosamente fijándote que no tenga zonas podridas o manchas algodonosas en sus raíces.
  • Los cactus se sitúan en lugares bien iluminados, pues si los mantienes en lugares oscuros tenderán a crecer muy alto buscando la luz y su aspecto dejará mucho que desear.
  • Regar solo en la etapa de crecimiento del cactus, evita hacerlo en invierno, recuerda que el exceso de agua pudre la planta.
  • Abona con los fertilizantes recomendados para cactus y siguiendo las indicaciones del fabricante.
  • Para evitar herirte con las espinas de los cactus, cúbrelos con papel de periódicos antes de manipularlos.
Seguramente luego de haber leído estas líneas tendrás más información para cuidar los cactus.

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