728x90 AdSpace

 

Las tareas a realizar para mantener un rosal saludable y vistoso no son muy complicadas, solamente hay que saber en qué momento llevarlas a cabo. Estas plantas son muy apreciadas y hacen lucir mucho al jardín, por el colorido, aroma y belleza de sus flores.
Hay que tener en cuenta que:
  • no es conveniente plantarlos cuando hay presencia de heladas;
  • el sitio debe ser soleado (aunque no es bueno exponerlos a intenso calor durante el verano),
  • debe circular una brisa moderada (no corrientes agresivas).
  • Para las variedades trepadoras es mejor no plantarlos muy cerca del muro, ya que la tierra puede estar seca.
  • Se recomiendan los suelos ligeramente arcillosos,
  • al plantar, se debe rellenar el hoyo donde irá el rosal con tierra especialmente preparada.
El acolchado es un procedimiento que brinda varios beneficios como conservar la humedad del suelo durante los meses cálidos, disminuir las hierbas dañinas, prevenir algunas enfermedades y preservar la composición del suelo, además de proteger de las heladas. Para ello se vuelca alrededor del rosal una mezcla de compost, corteza desgranada, estiércol fermentado y hojas. La capa debe ser de unos 5 a 6 cm de espesor, y se debe procurar que no tome contacto con el tallo.

En caso de tener un ejemplar trepador, hay que facilitarle un soporte para sus tallos, con estacas de madera acopladas a una pequeña tabla, de esta manera la dirección del crecimiento será horizontal y permitirá el desarrollo de los brotes a lo largo de su recorrido.

Un punto muy importante es el abono, que brinda los elementos necesarios para un crecimiento adecuado. En el periodo de desarrollo se debe suministrar en dos momentos, ya sea un preparado comercial o uno casero. A partir del inicio del otoño no se requiere añadir más, de lo contrario el crecimiento se extendería en el tiempo y los brotes recién nacidos no resistirían a las heladas invernales. No obstante, conviene aplicar un abono de mantenimiento en noviembre o febrero.

En cuanto a los cuidados por las heladas, hay que cubrir convenientemente el punto de injerto, procurando que quede debajo de la capa de tierra o el acolchado. Se puede quitar esta protección después de la época más riesgosa, es decir en marzo o abril.
La poda debe llevarse a cabo con una tijera afilada y limpiarse entre una planta y otra para evitar el contagio de posibles enfermedades; se realiza en primavera, eliminando las partes más débiles y secas para estimular el crecimiento armónico de la planta, dotándola de más fuerza y vitalidad.

Publicar un comentario en la entrada Blogger

 
Top