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Freseras en casa
La fresera es una planta perenne que con las atenciones adecuadas, crece de año en año en forma de mata verde, de aspecto redondeado en su conjunto, de una altura que no supera los 30 o 40 centímetros.
Las freseras no crecen en longitud sinó en diámetro, incorporando nuevos brotes integrados por un pequeño conjunto de hojas , que son los hijuelos.

Estéticamente las freseras no son plantas muy atractivas, pero sí lo son los frutos, los fresones, que cuelgan de la planta madre a partir de tallos largos y finos que crecen de arriba a abajo, quedando a veces ocultos debajo de la fresera, si la mata está plantada directamente en el suelo.
En la relación de cuidados básicos requeridos por la fresera se cuentan:
  • ambiente exterior,
  • riego regular que empape bien la tierra sin encharcarla,
  • insolación directa,
  • temperatura de entre 18 y 25 grados idealmente,
  • abono para plantas hortícolas cada mes durante el verano y cada 3 meses durante el resto del año.
Las temperaturas  altas del verano no estropean las matas, siempre que tengan buen riego, pero en invierno es mejor protegerlas de eventuales heladas.
La fresera vive y se desarrolla estupendamente en macetas y jardineras y es en estos soportes donde mejor se puede controlar la producción de frutos.

Existen en el mercado recipientos de terratoca que tienen forma de jarra, con una serie de agujeros en su cuerpo o en forma de "bolsillos", que son específicos para cultivar freseras en sentido vertical.
Con un recipiente de este tipo, fácilmente adquirible en cualquier centro de jardinería, se suele seguir el siguiente procedimiento:
  • Una vez tapado el agujero de drenaje, se rellena toda la jarra con tierra y se planta en la obertura superior la fresera original.
  • A medida que la planta crece y se desarrolla, nuevas plantas nacidas de la primera fresera, irán asomando por las oberturas, creando una multitud de plantas nuevas. Esto es así porque las freseras se reproducen a través de raíces adventicias que van desarrollando plantas nuevas en cada uno de sus extremos.
Si el recipiente escogido es muy grande, se pueden plantar tantas freseras como "bolsillos" tiene la jarra.  En este caso el procedimiento cambia ligeramente, ya que será necesario plantas las freseras en sentido horizontal para que las hojas asomen por el agujero y rellenando de tierra por niveles, hasta llegar a la fresera inmediatamente superior.
Ésta se planta también en sentido horizontal; se continúa rellenando con tierra y así sucesivamente hasta llegar a la superfície del recipiente donde, si se desea, se planta una fresera de buen tamaño.

Los fresones, pendiendo de las plantas, asomarán colgando de las plantas en el exterior de la jarra.
Las freseras son plantas resistentes y bastante fáciles de cultivar y de cuidar, que tienen como resultado una atractiva y gustosa cosecha de fresones rojos, dulces y maduros, completamente adecuados para comerlos en casa.

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