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Entre los diversos agentes que pueden atacar y enfermar a las plantas, muchas veces los hongos son los más persistentes y difíciles de combatir. Para lograr un tratamiento más efectivo es conveniente atacar el problema en sus primeras fases, lo que implica un revisión periódica de las plantas para notar cualquier cambio.

La forma de dispersión de este agente es a través de las esporas, que son transportadas por elementos climáticos como la lluvia o el viento, o vectores como los insectos, colonizando así la nueva planta. Las condiciones que generalmente propician el desarrollo y la proliferación de los hongos son las altas proporciones de humedad y una temperatura templada a cálida (aunque hay algunas especies que soportan perfectamente el clima frío).

Este ambiente colabora para que las esporas se fijen a la planta, germinen y comiencen a parasitarla. En la naturaleza hay diversos organismos fúngicos que conviven en completa armonía con el ejemplar al que se unen, y otros en cambio provocan trastornos, e inclusive su muerte.

Dependiendo de la zona en la que actúen, se puede hablar de hongos ectoparásitos, los cuales se asientan en la superficie, y hongos endoparásitos, que alteran estructuras internas de la planta; esta condición va a determinar una diferencia en el tratamiento a aplicar.

Tipos de hongos y su aspecto

Las especies que se encuentran con mayor frecuencia son:

Oidio

Es de gran incidencia, sobre todo en los rosales. Su apariencia es semejante a un polvillo de color blanco. Este, es uno de los que persiste aún a bajas temperaturas. Como prevención, es aconsejable que las plantas tengan un buen acceso a los rayos solares y mantener un riego apropiado cuando las temperaturas sean altas. También puede colonizar dalias, lilas y geranios. Se encuentra dentro de los ectoparásitos.

Botritis cinerea

Se manifiesta como un moho de color gris y zonas amarronadas; puede involucrar prácticamente a toda la planta incluyendo frutos y flores. En parasitosis severas puede provocar la muerte de plantas jóvenes. El ingreso es mediante grietas, lesiones y zonas de poda, por lo que se aconseja aplicar un tratamiento específico localmente es esas regiones como preventivo. Es un endoparásito.

Fitóftora

Penetra a través de la raíz y asciende al resto de la planta, y requiere de altos porcentajes de humedad. Ataca a los árboles de cítricos y pequeños arbusto.
Antracosis. Se manifiesta como imperfecciones y cambios de coloración de diferentes zonas, en general en ejemplares decorativos. No es tan agresivo como otros hongos.

La prevención es fundamental, ya que muchas veces son resistentes a fungicidas o requieren un tiempo muy extenso de tratamiento, se recomienda eliminar la parte de la planta ya colonizada, sobre todo en las primeras etapas para evitar su propagación.

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