728x90 AdSpace

 

Una de las sensaciones más confortables que existen es la de encontrar un lugar en el que sentarse. A lo largo del día pasamos mucho tiempo sentados y más si trabajamos frente a un ordenador. Para conseguir estar lo más cómodo posible es necesario una buena silla. Esta debe aunar dos aspectos fundamentales: confort y seguridad.

Lo primero a tener en cuenta es la actividad que se realiza en la silla, si la vamos a usar durante mucho rato o no. El aspecto de diseño y concordancia con el medio que la rodea debe ser algo más secundario, aunque también tenga importancia.
Una buena silla debe evitar que adoptemos posturas incómodas con los brazos, cuello, tronco o las piernas. Una buena elección es aquella silla que posea un respaldo y un asiento acolchados que distribuyan el peso del que se sienta.

Si se necesita una silla para pasar largas horas sentado, es recomendable tener en cuenta algunas cosas:
  • La espalda debe poder ajustarse perfectamente en el respaldo de la silla.
  • El asiento será regulable y se podrá modificar su colocación con respecto al respaldo.
  • La altura también será regulable.
  • Mejor si cuenta con apoyabrazos.
  • El diseño, en los tiempos que corren, también es importante. Por suerte, los diseñadores son conscientes de que las personas necesitamos pasar varias horas sentadas y procuran que sus diseños sean confortables a la par que atractivos. Así, la variedad de estilos y modelos es muy cautivadora y, como asegura Sara Córdoba, una buena silla que no daña la espalda puede contribuir también a hacer más agradable una habitación.
  • Es importante que prestemos atención a todos los asientos que utilizamos en el día a día, como los usados a la hora de las comidas o para ver la televisión. Esto es fundamental y esto, los diseñadores lo tienen muy en cuenta: la silla de comedor está dejando de ser meramente ornamental. Incluso las colecciones de lujo que incluyen alta costura o adornos de cristal y terciopelo velan por la comodidad y la salud de sus usuarios.
Se afirma que la ergonomía y la resistencia son otros dos rasgos a tener en cuenta a la hora de diseñar un asiento. De esta manera, las nuevas colecciones buscan la confluencia de estos aspectos saludables y de diseño que harán las delicias de la clientela más exigente, ansiosa de propuestas innovadoras y sorprendentes.

Recordemos que para elegir un buen asiento:
  • Lo mejor es probarlo antes de llevárselo a casa.
  • Debe ser cómodo y resistente, siempre sin perder de vista que el diseño concuerde con el lugar que le hayamos destinado.
  • Lo ideal es que no sea ni muy duro ni muy blando.
Un dato: el color blanco causa el efecto óptico de ampliar el espacio. Los rojos y naranjas dan un toque informal.

Publicar un comentario en la entrada Blogger

 
Top